FÁCIL · MODELO TRADICIONAL
Grulla
La grulla tradicional japonesa, el orizuru. Partes de la base pájaro, angostas las patas, haces el cuello, la cola y la cabeza con pliegues invertidos y bajas las alas.
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Este modelo se pliega en la app.
Aquí puedes leer todos los pasos. La guía paso a paso de este modelo, con play, pausa y repetición de cada pliegue, está en la app de Foldstep para tu teléfono, tableta, tele o computadora. Incluido en el Pack Pájaros y en Todo Foldstep.
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Los pasos, en texto
Prepara tu papel.
Apoya una hoja cuadrada como un rombo, con una punta hacia arriba y otra hacia ti. Si tiene un lado de color, déjalo hacia abajo y el lado blanco hacia arriba.
Usa un papel liso y bien cuadrado: en los próximos pliegues las puntas tienen que coincidir.
Dobla el rombo por la mitad, hacia abajo.
Lleva la punta de arriba hasta la punta de abajo. El pliegue va de la punta izquierda a la punta derecha. Queda un triángulo con el lado de color hacia arriba.
Alinea bien las puntas antes de apretar el pliegue.
Dobla el triángulo por la mitad, hacia la izquierda.
Con las dos capas juntas, lleva la punta de la derecha hasta la punta de la izquierda. El pliegue baja en vertical desde la punta de arriba hasta la punta de abajo. Queda un triángulo más pequeño, con el ángulo recto arriba y cuatro capas.
Aprieta bien este pliegue: el próximo paso trabaja sobre estas cuatro capas.
Levanta la solapa de arriba y aplástala.
Toma las dos capas de arriba, que están unidas por el borde de arriba, y levántalas apoyándolas en el pliegue vertical, hasta que queden paradas. Mete un dedo entre esas dos capas, ábrelas y aplástalas hacia la derecha, de modo que la punta de la solapa baje hasta la punta de abajo. El borde de arriba de la solapa cae sobre el pliegue vertical y queda un cuadrado de color apoyado en una punta. A la izquierda asoma un triángulo: son las otras dos capas, que no se mueven.
Todas las marcas nuevas salen del ángulo recto de arriba. Abre la solapa despacio, sin tirar del papel.
Da vuelta el papel.
Dalo vuelta de derecha a izquierda, como quien pasa la página de un libro, sin cambiar la punta de arriba. El triángulo que asomaba a la izquierda queda ahora a la derecha, y sus dos capas quedan arriba.
El giro es alrededor de la línea vertical del centro: la punta de arriba sigue arriba.
Levanta la solapa de arriba y aplástala, igual que antes.
Ahora la solapa de arriba son las otras dos capas, unidas por el borde de arriba y apoyadas en el pliegue vertical. Levántalas hasta que queden paradas, mete un dedo entre ellas, ábrelas y aplástalas hacia la izquierda, de modo que la punta de la solapa baje hasta la punta de abajo. Es el mismo aplastado, visto en espejo.
Si el primer aplastado quedó bien, este sale igual: el cuadrado que ya tenías queda tapado por completo.
Lleva el borde de abajo a la izquierda hasta la línea del centro.
Dobla sólo la capa de adelante: el borde que va de la punta izquierda a la punta de abajo baja hasta la línea vertical del centro. El pliegue sale de la punta de abajo.
Que la punta de abajo quede bien en punta: el pliegue nace justo ahí.
Lleva el borde de abajo a la derecha hasta la línea del centro.
Igual que antes, del otro lado: dobla la capa de adelante para que su borde quede sobre la línea del centro. Las dos solapas se tocan en el medio y forman una cometa.
Las dos solapas tienen que tocarse sin encimarse.
Dobla la punta de arriba hacia abajo.
Dobla hacia abajo el triángulo de arriba, sobre las dos solapas. El pliegue es horizontal y pasa justo por donde terminan arriba las solapas.
Repasa bien este pliegue: es la bisagra del pétalo.
Desdobla la punta de arriba.
Vuelve a subir el triángulo. Queda la marca horizontal.
Las marcas de estos pasos guían el pétalo.
Desdobla la solapa de la derecha.
Vuelve a abrir la solapa de la derecha. Queda su marca en diagonal.
No hace falta aplanar del todo: la marca ya está hecha.
Desdobla la solapa de la izquierda.
Vuelve a abrir la solapa de la izquierda. Tienes una marca horizontal y dos en diagonal, que forman un triángulo.
Esas tres marcas son las del pliegue de pétalo.
Levanta la capa de adelante con un pliegue de pétalo.
Toma la punta de abajo de la capa de adelante y súbela, doblando por la marca horizontal. Los dos costados se meten hacia el centro por las marcas en diagonal, por debajo de la punta que sube. Aplana todo: queda un rombo largo con la punta hacia arriba.
Ayúdate empujando los costados hacia adentro con los dedos mientras subes la punta.
Da vuelta el papel.
Dalo vuelta de derecha a izquierda, sin cambiar la punta de abajo. Del otro lado está otra vez la base preliminar, lista para el mismo pétalo.
El rombo largo queda debajo.
Lleva el borde de abajo a la izquierda hasta la línea del centro.
Dobla sólo la capa de adelante: el borde que va de la punta izquierda a la punta de abajo baja hasta la línea vertical del centro. El pliegue sale de la punta de abajo. Es lo mismo que hiciste del otro lado.
Que la punta de abajo quede bien en punta: el pliegue nace justo ahí.
Lleva el borde de abajo a la derecha hasta la línea del centro.
Igual que antes, del otro lado: dobla la capa de adelante para que su borde quede sobre la línea del centro. Las dos solapas se tocan en el medio y forman una cometa.
Las dos solapas tienen que tocarse sin encimarse.
Dobla la punta de arriba hacia abajo.
Dobla hacia abajo el triángulo de arriba, sobre las dos solapas. El pliegue es horizontal y pasa justo por donde terminan arriba las solapas.
Repasa bien este pliegue: es la bisagra del pétalo.
Desdobla la punta de arriba.
Vuelve a subir el triángulo. Queda la marca horizontal.
Las marcas de estos pasos guían el pétalo.
Desdobla la solapa de la derecha.
Vuelve a abrir la solapa de la derecha. Queda su marca en diagonal.
No hace falta aplanar del todo: la marca ya está hecha.
Desdobla la solapa de la izquierda.
Vuelve a abrir la solapa de la izquierda. Tienes una marca horizontal y dos en diagonal, que forman un triángulo.
Esas tres marcas son las del pliegue de pétalo.
Levanta la capa de adelante con un pliegue de pétalo.
Toma la punta de abajo de la capa de adelante y súbela, doblando por la marca horizontal. Los dos costados se meten hacia el centro por las marcas en diagonal, por debajo de la punta que sube. Aplana todo: queda un rombo largo con la punta hacia arriba.
Ayúdate empujando los costados hacia adentro con los dedos mientras subes la punta.
Angosta la pata de la izquierda.
Dobla las capas de adelante del lado izquierdo: el borde de abajo a la izquierda va hasta la línea vertical del centro. El pliegue sale de la punta de abajo y sube hasta el borde del pétalo, así que la esquina de la izquierda también se dobla hacia el centro.
Sostén la punta de abajo con un dedo para que el pliegue nazca justo ahí.
Angosta la pata de la derecha.
Lo mismo del otro lado: las capas de adelante del lado derecho van hasta la línea del centro, con el pliegue desde la punta de abajo hasta el borde del pétalo. Los dos bordes se tocan en el medio.
Los dos bordes tienen que tocarse sin encimarse.
Da vuelta el papel.
Dalo vuelta de derecha a izquierda, sin cambiar la punta de abajo. Del otro lado las patas todavía están anchas.
La punta de arriba sigue arriba.
Angosta la pata de la izquierda.
Dobla las capas de adelante del lado izquierdo hasta la línea del centro, desde la punta de abajo hasta el borde del pétalo, igual que del otro lado.
Si el papel se resiste arriba, aplana bien la esquina antes de repasar el pliegue.
Angosta la pata de la derecha.
Lo mismo del lado derecho. Ahora las dos patas son finas, de los dos lados del modelo.
Las patas finas van a ser el cuello y la cola.
Marca el cuello.
Dobla hacia arriba y hacia la izquierda la pata fina de la izquierda, con todas sus capas. El pliegue sale de la línea del centro, un poco más abajo de donde se abren las patas, y baja en diagonal hasta el borde de afuera. Repasa bien el pliegue: es una marca para el paso siguiente.
Cuanto más inclinado el pliegue, más tumbado queda el cuello.
Desdobla el cuello.
Vuelve a bajar la pata. Queda la marca en diagonal.
La marca ayuda a que el pliegue siguiente salga en el mismo lugar.
Mete el cuello hacia adentro y súbelo.
Abre un poco las capas de adelante y de atrás del cuerpo y empuja la pata hacia arriba por la marca, para que suba metida entre ellas. Vuelve a aplanar. Es un pliegue invertido: el cuello queda entre las capas y no por delante.
Si cuesta, abre un poco más el cuerpo y empuja la pata desde abajo con el dedo.
Marca la cola.
Ahora la pata fina de la derecha: dóblala hacia arriba y hacia la derecha, con todas sus capas, por un pliegue igual al del cuello, en espejo. Repasa bien el pliegue.
Si el cuello y la cola quedan a la misma altura, el modelo se ve equilibrado.
Desdobla la cola.
Vuelve a bajar la pata. Queda la marca en diagonal.
Igual que con el cuello.
Mete la cola hacia adentro y súbela.
Con otro pliegue invertido, empuja la pata de la derecha hacia arriba por la marca, metida entre las capas de adelante y de atrás del cuerpo, y vuelve a aplanar.
Abre el cuerpo apenas lo justo: así no se marcan pliegues de más.
Marca la cabeza.
Dobla la punta del cuello hacia abajo y hacia la izquierda, con todas sus capas. El pliegue cruza el cuello cerca de la punta. Repasa bien el pliegue y vuelve a subir la punta en el paso siguiente.
Una cabeza corta se mete más fácil que una larga.
Desdobla la cabeza.
Vuelve a subir la punta del cuello. Queda la marca.
Esta marca guía el último pliegue invertido.
Mete la cabeza hacia adentro y bájala.
Abre un poco las dos capas del cuello y empuja la punta hacia abajo por la marca, para que quede metida entre ellas. Vuelve a aplanar: es otro pliegue invertido, y la punta es la cabeza.
Con una pinza de dedos en la punta, el pliegue sale más prolijo.
Baja el ala de adelante.
Dobla hacia abajo el pétalo de adelante, con todas sus capas, por la línea horizontal donde lo subiste. Queda colgando por delante del cuerpo.
El pliegue va justo por donde salen el cuello y la cola.
Baja el ala de atrás.
Dobla hacia atrás y hacia abajo el pétalo de atrás, por la misma línea. Las dos alas quedan una sobre la otra.
Puedes dar vuelta el papel, doblar el ala y volver a girarlo: el resultado es el mismo.
Separa las alas y abre el cuerpo.
Toma las dos alas y sepáralas con suavidad, hacia los costados. El centro del cuerpo se abre un poco; aplánalo arriba con un dedo. El dibujo muestra la grulla abierta.
Si quieres, sopla por el agujerito de abajo para inflar el cuerpo.
Tu grulla está lista.
El dibujo muestra la grulla de costado y plana: el cuerpo, el cuello con la cabeza a la izquierda, la cola a la derecha y las alas levantadas. En el papel real el cuerpo tiene volumen.
Si algún pliegue se abre, vuelve a marcarlo con la uña.